“Hackers”, “bloggers”, “modders” y demás amantes de la informática se reúnen estos días en la primera edición en México del Campus Party para compartir vivencias, adquirir nuevos conocimientos y disfrutar de una velocidad récord de navegación que les roba horas de sueño.
Desde que un español, Paco Ragageles, lo creara en 1997, el Campus Party se ha convertido en el encuentro más importante de su tipo en todos los países que se ha realizado (España, Brasil, Colombia y El Salvador) .
Por eso no es de extrañar que en esta primera edición celebrada en México, más de la mitad de los solicitantes se hayan quedado sin una de las 3 mil 500 plazas disponibles.
“El alto número de solicitudes registradas, siete mil, significa que los mexicanos tenían hambre de Internet”, explicó el director de estrategia de Telefónica Móviles en México, Patxi Ipiña, promotor del evento.
La mayoría de los participantes en este certamen, apuntó, “no son usuarios medios de Internet, sino gente que tiene aficiones muy específicas, ‘freaks’ de la tecnología”.
“A diferencia de un evento normal de tecnología, el Campus Party es un sitio en donde los participantes viven, se alojan en tiendas de campaña y duermen poco porque quieren aprovechar al máximo la tecnología existente”, dijo Ipiña.
Desde el pasado jueves hasta el próximo domingo, los asistentes a este macroencuentro podrán disfrutar de actividades tan variadas como la simulación de vuelo o el “modding” (arte de transformar y personalizar un ordenador).
“Hay una zona dedicada a la cultura en donde se enseña, por ejemplo, a hacer páginas web o blogs”, explicó Ipiña, y en donde “expertos en Internet, como el padre de la web Tim Bernes-Lee, así como los propios participantes, comparten sus conocimientos”.
Los hackers también han sido convocados por un banco a un concurso que consiste en ser el mejor en defenderse del ataque de sus especialistas informáticos.